Con el objetivo de reducir los riesgos asociados a la posesión de armas de fuego en los hogares y fortalecer la seguridad en las comunidades, autoridades federales y estatales anunciaron el inicio en Yucatán de la campaña “Sí al desarme, Sí a la paz”, que contempla la entrega voluntaria y anónima de armamento a cambio de incentivos económicos.
La estrategia es impulsada por la Secretaría de Gobernación, en coordinación con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional, el Gobierno de Yucatán y representantes de la iniciativa privada.
De acuerdo con las autoridades, el programa busca fomentar una cultura de paz y prevenir accidentes o hechos de violencia mediante el retiro voluntario de armas de fuego y artefactos explosivos que permanezcan en manos de la población.
Durante las jornadas de canje, personal militar será el encargado de recibir el armamento para su destrucción, garantizando que no vuelva a ser utilizado. Además, especialistas ofrecerán asesoría a quienes deseen regularizar el registro de sus armas y realizarán dictámenes técnicos para evaluar las condiciones físicas y mecánicas del material entregado.
Los módulos de recepción recorrerán distintos municipios del estado conforme al siguiente calendario: Tekax, los días 17 y 18 de julio; Umán, el 31 de julio y 1 de agosto; Macanú, el 14 y 15 de agosto; Motul, el 28 y 29 de agosto; Ticul, el 11 y 12 de septiembre; Kanasín, el 25 y 26 de septiembre; Tizimín, el 9 y 10 de octubre; Mérida, el 23 y 24 de octubre, y Valladolid, el 6 y 7 de noviembre.
Como incentivo para promover la participación ciudadana, las autoridades informaron que las personas que entreguen armas de fuego recibirán una compensación económica cuyo monto dependerá del tipo y estado de funcionamiento del arma.
En el caso de las armas cortas, los apoyos irán de 4 mil 300 a 10 mil 350 pesos, mientras que por armas largas podrán otorgarse incentivos de entre mil 570 y hasta 13 mil 390 pesos.
Las dependencias participantes subrayaron que el procedimiento será completamente confidencial y que quienes acudan a entregar un arma no serán objeto de investigaciones o acciones legales, ya que el propósito de la campaña es retirar de circulación la mayor cantidad posible de armamento y contribuir a la construcción de entornos más seguros para la población.
